Antes que nada, ¡felicidades! Tal vez todavía no lo saben, pero ese hermoso ser humano que acaba de llegar a su vida está a punto de cambiarla de maneras que nunca imaginaron. Habrán momentos difíciles, sí, pero les prometo que este camino vale la pena. Probablemente hoy están durmiendo muy poco, preguntándose cuándo volverán a disfrutar de una ducha tranquila y sintiéndose un poco —o muy— abrumados. Yo conozco muy bien esa sensación. Recibir el diagnóstico, llevar a tu bebé